“RECONOZCO MI FALTA, ESTOY DISPUESTA A RECIBIR LA SANCIÓN QUE MEREZCO”
Eugenia Garcete, piloto de la aviación de la Policía Nacional, quien en días pasados había sido separada del cargo por haber trasladado a un familiar hasta el campus de la UNA en un helicóptero de entrenamiento de la institución, reconoció el desacierto cometido ante los medios de prensa y manifestó que está dispuesta a aceptar las consecuencias de su falta. En esta nota nos cuenta su versión de los hechos.
¿Nos puede contar que ocurrió ese día?
Nosotros nos encontrábamos recibiendo instrucción normal, teníamos que volar 20 minutos de práctica, 20 minutos de aterrizaje, y 20 minutos de sobrevuelo en la zona urbana. Nuestro comandante nos indicó que quemáramos combustible, que es una actividad normal para probar el funcionamiento del equipo.
¿Quién es la persona que las acompañaba?
La encargada del vuelo era yo, mi compañera estaba conduciendo el helicóptero, justo ese día recibí la visita de un primo mío, una persona muy humilde, que hace tiempo me pedía por favor que le llevara a conocer los helicópteros, y ese día lo invité a dar una vuelta con nosotras.
¿Su comandante autorizó que esta persona subiera al helicóptero?
Si, de hecho el error no estuvo en que esta persona suba, sino en que aterrizáramos en el campus de la UNA y lo bajáramos. La Policía Nacional tiene autorización para aterrizar con los helicópteros en los espacios que pertenecen a las instituciones públicas, no era un lugar prohibido para aterrizar, la falta fue haber bajado al muchacho.
¿El comandante autorizó también que aterrizaran en el campus de la UNA para dejar a este joven?
No, porque durante el tiempo que sobrevolamos la pista tenemos contacto con el comandante por radio, pero cuando salimos de la pista y sobrevolamos la a zona urbana, ya no, él no nos autorizó, fue decisión mía.
En los medios se habló mucho de que estaban gastando combustible del estado..
Eso quería aclarar, la gente llamó a las radios a decir que estamos gastando combustible del estado, no es así, el combustible que estamos gastando es el que nos corresponde, lo que elestado nos otorga habitualmente para nuestro entrenamiento.
Reconoce su responsabilidad
¿Cuál es su situación en este momento?
Ahora estoy suspendida, me van a hacer un sumario, pero reconozco mi error y estoy dispuesta a asumir la responsabilidad por mi error. No quiero que culpen a mi camarada (Lidia Duarte) porque yo era la encargada del vuelo y ella solo cumplió mis órdenes. Tampoco quiero inmiscuir al muchacho, porque es una persona muy humilde y no quiero que tenga problemas en su facultad.
¿Qué le dijeron sus superiores? Me dijeron que la situación no es tan grave como para darme de baja, pero si recibiré una sanción, probablemente un arresto por 15 días en una dependencia policial, estoy dispuesta a recibir a sanción que merezco, y a aprender de mis errores.
Así nos cuenta su versión Eugenia, esta valiente joven, quien dejó su ciudad natal San José de los Arroyos, y vino a la capital del país decidida a cumplir su sueño de ser policía. Más adelante, sus anhelos crecerían y con la perseverancia que la caracteriza, lograría convertirse en una excelente piloto oficial de la aviación de la Policía Nacional.
Pero no todo sería fácil en el camino de Eugenia, recorrió varios caminos para llegar hasta donde está hoy, a continuación, nos cuenta su historia de vida.
“Cuando llamé a preguntar si las mujeres también podíamos inscribirnos para la academia de aviación de la Policía Nacional, el oficial que me atendió se rió de mi pregunta y me dijo: Por supuesto, las mujeres también pueden ser pilotos de aviación”.
A partir de ese momento no bajó guardia un solo segundo, superó todas las barreras del duro entrenamiento, los prejuicios y hoy, 2 años después, es una flamante mujer Piloto de aviación de las fuerzas policiales.
Su nombre es EugeniaGarcete, tiene 28 años y acaba de terminar su entrenamiento para asumir el rango de Piloto oficial de la aviación de la Policía nacional. Del grupo de 14 pilotos, sólo 3 son mujeres.
Eugenia nos recibe en la pista de aviación y con el permiso del Comandante, nos invita a dar unas vueltas por el cielo en helicóptero y durante el viaje, nos cuenta su historia.
Desde joven soñó con ser policía, Un día tomó la decisión y vino desde su natal San José de los Arroyos, con el idealismo propio de los jóvenes y el deseo firme de ingresar a la Academia Policial, hecho que logró, venciendo todos los prejuicios, las opiniones negativas, y las voces del “no se puede” que la abrumaban.
Sus padres la impulsaron siempre a luchar por su sueño, porque le decían tenía el carácter para ello, nos comenta: “Tengo cierta vocación por mi carácter, ya que tengo un carácter muy fuerte” (ríe)
Rindió pruebas intelectuales, físicas y médicas, al igual que sus compañeros varones, e ingresó a la escuela policial con éxito.
“Luego de ingresar como aspirante, fui pasando las materias durante los tres años y tuve muy buenas calificaciones, en el último año me ascendieron a Sub Brigadier y pasé como encargada de un pelotón en la academia”.
Durante 4 años se desempeñó como oficial de la Policía Nacional, integrándose a las filas de la Comisaría 2º Metropolitana, de la zona de Tacumbú, allí montaba guardia en las calles.
¿Cómodespertó su interés en formar parte de la aviación de la Policía Nacional?
“Cuando nos llegó la noticia de que la policía iba adquirir helicópteros me interesé mucho porque era un progreso para el país, y quise formar parte de ese adelanto tan importante. Me pareció fascinante”.
¿Qué fue lo primero que hizo al enterarse de que abrirían una academia de aviación?
“Apenas me enteré de que abrirían el curso, llamé y pregunté si iban a aceptar a las mujeres”, nos comenta. “Recuerdo que el Comisario que me atendió se rió de mí y me dijo: Sí, las mujeres pueden” comenta entre risas.
“Fui una de las primeras en inscribirme”
Los obstáculos que superó para lograr sus sueños
Los exámenes físicos, médicos, e intelectuales para poder ingresar a la aviación fueron mucho más duros, pero fue superando los obstáculos y con la determinación que caracteriza a la mujer paraguaya, no paró hasta lograrlo.
“En los exámenes intelectuales evaluaron nuestros conocimientos sobre constitución nacional y un poco sobre motores, cosas de las que las mujeres no sabemos nada”(ríe)
Pero pese a eso, lo logró, aprobó todos los exámenes intelectuales y también los físicos, estos últimos representaron un gran desafío para ella, ya que tuvo que hacer un mayor esfuerzo para destacarse entre sus compañeros hombres.
“Me entrené para correr, hice abdominales y practiqué salto largo, no puedo decir que me destaqué entre los hombres, porque la verdad era muy difícil, pero pasé la prueba”, nos sigue contando Eugenia.
Integración y equidad de género en la academia de aviadores
Le consultamos a Eugenia sobre la equidad de género entre mujeres y hombres dentro de la academia de aviación. Al referirse al tema nos comenta:
“En la academia recibimos un trato igualitario, sin diferencias, con decirte que usamos el mismo dormitorio, los mismos baños, todos hacemos los mismos trabajos, se nos encomiendan a los mismos servicios. De eso no me puedo quejar, acá no hay ni una pizca de discriminación a las mujeres”, expresa muy contenta.
Su día a día en la aviación
El día de esta mujer piloto arranca a las 6 de la mañana, a las 8 llega al Aeródromo Nicolás Bo, de la Ciudad de Villa Hayes, e inicia su entrenamiento. En compañía de un instructor, realiza su primer vuelo, y durante toda la mañana continúa los vuelos de entrenamiento con sus compañeros de la academia.
“Ya estoy preparada para volar sola”, nos comenta mientras despega el helicóptero de la pista e iniciamos un pequeño paseo por los aires, en un helicóptero conducido por esta valerosa mujer paraguaya.
Durante el recorrido, recibe instrucciones del Comandante, tiene auriculares que le impiden escucharnos directamente, y mientras sobrevolamos la pista del aeródromo, nos sigue contando su historia a través del sistema de radio del helicóptero.
“En los entrenamientos hacemos prácticas de aterrizaje en áreas pequeñas del bosque, es un entrenamiento para realizar aterrizajes de emergencia. También hacemos sobrevuelo sobre la ciudad de Asunción”.
Sus proyectos a futuro
Está a solo unos días de culminar su entrenamiento en la academia, muy pronto recibirá su asignación al cargo y pasará a formar parte del equipo de aviadores de helicóptero de la Policía Nacional; pero sus sueños no terminan ahí, aun le quedan muchas aspiraciones en mente y muchos desafíos por superar, pero su corazón soñador no piensa detenerse.
“Pasados estos dos años mi sueño es convertirme en piloto de aviones también, y terminar mi carrera universitaria, estoy estudiando Ciencias Atmosféricas, una carrera que tiene mucha relación con mi trabajo”.
¿A dónde puede recurrir una mujer que esté interesada en seguir sus pasos?
“Para estar en la aviación de la policía primero deben ingresar a la escuela policial, pero a cualquier mujer que le guste aprender a volar, quiero decirle que en Paraguay tenemos muchas escuelas de aviación, de las aerolíneas internacionales que aterrizan aquí. Particularmente me siento muy orgullosa al ver trabajando en las aerolíneas internacionales a mujeres pilotos; hay muchas, y son excelentes profesionales”.
¿Cómo puede evaluar el aprendizaje que adquirió durante todo este tiempo en la academia de aviación de la Policía Nacional?
“El aprendizaje sobre aviación nunca termina. Un instructor experimentado puede aprender algo nuevo con un alumno, porque las situaciones son relativas. Considero que tengo el conocimiento básico pero me falta experiencia”.
Su mensaje para las mujeres paraguayas
Eugenia Garcete deja un mensaje para todas las mujeres de esta tierra que amen los desafíos, para las valientes, para las que están decididas a concretar sus sueños:
“Creo que no hay nada que las mujeres no podamos hacer, si podemos ser mamás, hijas, esposas y novias, podemos hacer cualquier cosa y volar es una actividad más. Para todas las que tengan este sueño, adelante anímense a lograrlo”.




